La nueva modalidad de los velorios, música estridente y consumo de alcohol

En los últimos tiempos, la gente ha ido adoptado una nueva y poca tradicional forma de darles el último adiós a sus difuntos. En muchos casos el dolor que anteriormente se expresaba con llanto y silencio, ahora sale de manera escandalosa con música y alcohol. Hasta en zonas apartadas se ha iniciado la costumbre de brindar cervezas y no café o té en los novenarios.

Últimamente, se hace cada vez más habitual observar tanto en zonas rurales como urbanas, el modo de velar y del “último día” de  una persona toma otras características, escuchando música cual si se tratara de una fiesta.

Si la persona era joven la música es estridente, en caso de mayores la cosa es distinta, porque se coloca música suave que era de su agrado.

“Esto se ve más ahora, y no es más que un estilo de rememorar la alegría con que vivía esa persona que murió, esto es muy frecuente cuando quien fallece es muy joven, y se va inesperadamente o a destiempo como popularmente se dice” explica el sociólogo José Enrique Espinal.

Dice que también se debe a la modernidad y que los individuos poco a poco cambian sus costumbres influenciados por otras.

Ana Berenice Cuevas residente en Las Caobas, cuenta que en su sector, esa práctica se hace común.

“A cada rato por aquí hacen eso, cuando muere es una persona alegre o muy jovial los amigos y los muchachos del barrio le ponen música, beben cerveza y hasta se la echan encima del ataúd. Cualquiera piensa que es una fiesta, pero lo malo de eso es que esa bulla suele extenderse y molestar a los vecinos, no hace mucho falleció un muchacho y el barullo duró hasta el amanecer, no descansaron ni el muerto ni los vecinos“.

Asimismo se expresa María Pérez del municipio de Neiba, quien dijo que allí se también se han dado esos casos.

“Ahora así es que entierran a la gente, cada quien hace las cosas como les parezca, pero a mí me parece que eso es una falta de respeto al luto de la familia. Yo no aceptaría eso, como va a ser que en un momento tan difícil como ese, la gente se ponga a beber y a armar escándalos en pleno velatorio”

Mientras que a Greicy Díaz, una joven de 22 años le atrae la idea de que en su funeral, coloquen y canten sus canciones favoritas y que nadie se vista de negro.

En otros países, esas acciones son totalmente normales, un ejemplo cercano es Haití, donde por tradición, los velorios son una ceremonia en la que se danza y se canta para celebrar que el fenecido paso a mejor vida.

“Es cuestión de cultura, los haitianos así es como lo hacen, lloran cuando nace y festejan cuando perece alguien, en algunos pueblos de de República Dominicana y en Puerto Rico se lleva a cabo el florón o baquiné, que es como denominan al culto que se hace cuando fenece un niño, lo visten de blanco y a su alrededor juegan, cantan toda una noche y con bebidas y comida” expuso Espinal.

Ya sea por moda, por influencia de otras culturas o por otras razones, esos ritos se hacen cada vez más comunes.

Marlenys Ferreras


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