Las mansiones de los Cementerios.

Además de un despliegue de piezas esculturales, netamente artísticas en los cementerios, se encuentran también un sin número de estruendosas tumbas diseñadas cual si fueran viviendas familiares por su forma y tamaño.

Es asombrosa la cantidad y la suntuosidad de panteones que hay en muchos camposantos de Santo Domingo, construidas algunas de acuerdo al estatus económico que haya tenido el fallecido o la familia.

“Todos ese lujos que se ve en esas sepulturas, son la representación del nivel económico que tuvo el muerto y  sus parientes, es común en la gente querer rendir homenaje de esa manera a sus difuntos” explico el arquitecto Amauris Laureano.

Aparte de simbolizar el grado de solvencia, también hacen alusión al estilo de vida y los intereses que en su existencia llevo el extinguido.

“He conocido de cerca trabajos de ese tipo, hace muchos años laboraba para un taller de arquitectura y allí un compañero realizo un plano para el mausoleo de su hermana,  similar al de la vivienda donde esta había pasado su vida, era un diseño de una casa al estilo colonial, con unas muy buenas proporciones, parecía una casa real” dijo Laureano.

El mismo acentuó que ese tipo de obras, normalmente las personas las ordenan hacer también con un carácter funcional, más que con un sentido artístico, como el caso de las esculturas.

“La gente se inclina por esas estructuras a veces por hacer un lugar donde sagrado donde rezar, colocar flores, velas, sin temor de que vayan a ser robadas o dañadas, pero un sitio a la altura de sus condiciones, de los familiares, claro está” expuso el arquitecto.

El cristo Redentor, es uno donde se pueden observar gran número de esos monumentales palacios fúnebres, el caminar por allá, da

La impresión de andar por alguna zona residencial exclusiva de la capital.

“Mis padres y mis abuelos murieron ya y lo mínimo que se merecen es que sus hijos le hayamos mandado hacer un santuario bonito en su última morada, a mi madre le encantaba sembrar flores y por eso le hicimos un pequeño jardín ahí también” así se expresó Flor María Tapia.

Otro que al igual que Flor María, piensa que con la construcción de tan majestuosas  edificaciones están agradando a sus difuntos en el lugar donde estén, es Luis Manuel Vargas.

“Que mejor para su descanso eterno, que su cuerpo este en un lugar acogedor, como si fuera su hogar, yo se que en el cielo mi mama está contenta de ver que su familia aquí en la tierra tiene un sitio sagrado, para ella”

También el cementerio Nacional, en la av. Máximo Gómez y otros tienen sus mortuorias mansiones.

Cuando la vida del cuerpo llega a su fin, todo lo material se queda, pero para algunos se prefieren en inmortalizar el recuerdo de los suyos de  forma ostentosa, y así lo muestran las pomposos sepulcros en que yacen sus restos.

Marlenys Ferreras


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