Las madres siempre tratan de hacer todo lo que puedan por sus crías para que tengan un buen desenvolvimiento emocional, físico y social, no obstante, a veces se cae en la esa sobreprotección, que nunca es cuando al niño no se le enseña desde pequeño a ser independiente.
“Muchos padres no confían en las habilidades de sus hijos cuando son muy pequeños y no les dejan realizar cualquier labor por si solos, quizás por el temor a que nola vayan a hacer bien, a que se hagan daño o por la razón que sea, pero esas actividades que ellos quieren y pueden hacer son las que les favorecen a independizarse “, explicó la especialista en conducta infantil Milagros Rodríguez Paula.
Todos los niños son diferentes, crecen y actúan de modo distinto, es por eso que algunos incluso al despegarse por un momento de la madre o el padre, lloran y se rehúsan a ser atendidos por otra persona aunque le sea familiar, en cambio otros se quedan tranquilos ante la situación.
“Depende mucho del temperamento de cada uno y la forma como reaccione a esa separación, no determina si son independientes o no, y es algo muy naturalque lloren y se opongan a ese alejamiento”, dijo la especialista.
En los primeros años de la vida es cuando todos los seres humanos comienzan a desarrollar y a moldear su personalidad, por lo tanto, es fundamental preparar a los infantes, enseñarles a ser autónomos y a relacionarse con los demás, a que puedan entender que su mundo no está solamente alrededor de papá y mamá.
Es saludable para ellos pasar algún tiempo fuera del entorno habitual o separados de los padres, es decir, en casa de los abuelos, de amiguito, en la guardería o en la escuela. También es bueno permitirles hacer cosas a ellos solos, como ir al baño, comer, recoger los juguetes, ponerse o quitarse la ropa y cualquier otra que este a su nivel.
Esas pequeñas acciones lo ayudaran a sentirse útiles y que tomados en cuenta.
“Con frecuencia los hijos nos dicen mami déjame hacerlo yo solito, y es recomendable dejarlos, siempre y cuando sean cosas que estén a su alcance y es válido permitir que se equivoquen y no exigirles más de lo que puedan dar, de acuerdo con su edad”, expresó Rodríguez Paula.
Según explico la experta, los padres deben tener claro cuáles son las capacidades y aptitudes de sus vástagos, escucharlos y respetar su decisión de querer hacer las tareas por si mismos
“Mi niña más chiquita tiene tres y siempre me pide que le dé el plato para comer ella y aunque yo sé que ella no lo va a hacer bien o que botara la mitad de la comida en ese momento, la dejo porque esa es la manera en que va a aprender, no haciéndolo yo todo el tiempo” manifestó Ana María Guzmán, madre de dos pequeñas de tres y seis años

La doctora aconseja que se debe sedar a que los niños desarrollen acciones, siempre supervisados y motivados por los adultos y resaltó la enseñanza que desde temprana edad reciben en el hogar, tienen como resultado, adultos capaces de tomar decisiones y seguros de si
Marlenys Ferreras
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