Santo Domingo vertical con sus pro y sus contra

La ciudad de Santo Domingo en los últimos años ha tenido un considerable crecimiento vertical edificaciones que se convierten en una modalidad que simplifica y a la vez complica el buen desenvolvimiento de la vida urbana.

En la capital y la provincia de Santo Domingo se puede observar obras civiles, ya sean para fines residenciales o empresariales, en forma perpendicular, esto significa más espacio en un mismo terreno, pero también equivale a la deficiencia de la distribución hasta de los servicios básicos.

Todas esas grandes construcciones tienen sus ventajas y desventajas, muchas están hechas de manera inapropiada. Provocan caos y a la vez satisfacen las necesidades de los ciudadanos.

“Una de las prerrogativas del crecimiento vertical de la ciudad viene dado por la demanda de viviendas en una zona determinada y poco espacio horizontal para disponer de ellas. En un espacio donde normalmente podía vivir una familia, unos 500 metros cuadrados, ahora de forma vertical pueden vivir 10, 16 y hasta más familias”, explica la ingeniera Johanna Gil.

Uno de los grandes inconvenientes que tiene ese tipo de levantamiento es la falta de parqueos, existen torres comerciales y condominios familiares, que no cuentan con espacios suficientes para estacionamiento vehicular, otros sencillamente no los tienen, esto implica utilizar las áreas públicas, lo que implementa el caos.

“La concentración rápida poblacional en una zona demográfica determinada ocasiona diferentes dificultades como problemas con el tránsito, debido a que las calles no están diseñadas para ese flujo de personas, también puede ocasionar problemas con el abastecimiento del agua potable, ya que la red de distribución en esas zonas, no está apta para esa demanda”,  señala Gil.

Para la industria de la construcción y bienes raíces, ese modelo urbanístico, resulta sumamente productivo, ya que en una porción de terreno, donde en otros tiempos, se construiría un solo nivel, ahora se opta por edificios muy altos.

El arquitecto Kalil Michel, presidente de la comisión de Planeamiento Urbano del Concejo Municipal del Ayuntamiento del Distrito Nacional, reitera que el cabildo, en ninguna de sus gestiones ha impulsado una política para el desarrollo erguido del núcleo urbano, que más bien, quienes lo hacen son los constructores privados por cuestión de rentabilidad.

Ese erguimiento no solamente ha tenido lugar en el Distrito Nacional, en la provincia de Santo Domingo también se nota un gran número de alzadas estructuras, lo que la hace proyectarse como una gran metrópolis.

El arquitecto Luis Beltré, miembro de una constructora de esa provincia, indica que el incremento de esos tipos de inmuebles en esa demarcación es prominente.

La industria tiene grandes proyectos en esta zona y la mayoría son edificios de múltiples niveles, obras muy vanguardistas, funcionales y con calidad, esa es la nueva tendencia, pero el propósito es satisfacer los requerimientos de la población.

Beneficioso o no, lo cierto es que se experimenta un acelerado acrecentamiento hacia arriba como grandes ciudades de países más desarrollados.

www.mipais.com.do


Marlenys Ferreras

Comentarios